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Nació el 25 de febrero de 1861 en Barcelona. Cursó estudios en el Centro Acuarelista y en 1887 durante un viaje a Paris, conoce a Pierre Puvis de Chavannes, que le enseñaría a pintar al aire libre. A pesar de la oposición familiar que querían apartarlo del mundo del arte (hasta los veinticinco años tuvo que trabajar en la empresa textil de la familia) fue alumno del pintor gerundense Tomàs Moragas, fundador del Centro de Acuarelistas y de la Academia de Dibujo y Pintura de Barcelona. Ya de muy joven se sintió particularmente atraído por el naturalismo placido de Joaquín Vayreda. En 1889 se fue a vivir a Montmartre (Paris) y entabló amistad con Ramón Casas. Junto con este, Antonio Utrillo y el escultor Enric Clarasó, vivió una bohemia dorada en la capital francesa. Junto a Joaquín Mir y Aureliano de Beruete representan la corriente española del paisajismo con gran influencia francesa. Fue miembro fundador del grupo renovador “Els Quatre Gats”. También fundó en Sitges “El Cau Ferrat”, un taller museo que fue el escenario de las famosas Fiestas Modernistas, en las que se reunían los jóvenes artistas, escritores y músicos de la época. Especialista en realizar paisajes de os Reales Sitios, como Aranjuez o La Granja. En 1908 le conceden la medalla de la Exposición Nacional de Bellas Artes por su obra “El cenador”. Escribió obras como:
“Oracions” (1887)
“L’alegria que passa” (1898)
“El jardi abandonat” (1900)
“Cigalas i formigues” (1901)
“La bona gent” (1906)
“l’auca del senyor Esteve” (1907), - llevada a la escena por el propio Rusnyol -.
Junto a Hermen Anglada Camarasa y Ramón Casas constituyen el trío de pintores modernistas catalanes.
Santiago Rusinyol falleció en Aranjuez el año 1931.
FRASES CELEBRES
Al que invento el alcohol sería cuestión de levantarle un monumento. A los tristes les vuelve alegres, y a los malos idiotas.
Cuando un hombre pide justicia es que quiere que le den la razón.
Cuando un medico ignora lo que tiene el enfermo, pide la ayuda de un compañero y cobra el doble. Y es que la ignorancia se ha de pagar más cara.
El día que fuese cosa cierta la adivinación del pensamiento se morirían de vergüenza los que la tuviesen.
El hombre que se enamora de una mujer que tiene más años que él es un arqueólogo.
El juego cumple una alta misión moral. Sirve para arruinar a los idiotas.
Engañar a los hombres de uno en uno es bastante más difícil que engañarlos de mil en mil; por eso el orador tiene menos mérito que el abogado o el curandero.
La mujer hermosa es un peligro. La fea es un peligro y una desgracia.
Quienes buscan la verdad merecen el castigo de encontrarla.
Si el jugador ganara siempre, ya no llamaríamos vicio al juego.
De todas las formas de engañar a los demás, la pose de seriedad es la que hace más estragos.
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